LA MENTIRA DE CAROL BUTLER

-Maldita la hora-pensaba Suzanne mientras escribía y por momentos alzaba la vista hacia los empañados cristales de su ventana. Fuera llovía intensamente y el ruido de las numerosas y gruesas gotas de agua no la dejaban concentrarse.-¡Qué más da!-Exclamaba una y otra vez en voz alta. Pero sabía que ese había sido el problema, no haberse enfrentado a él y decirle las cosas en voz alta; su miedo interior a perderle para siempre por una palabra mal utilizada, hacía que el silencio se apoderara de ella y tan sólo pudiera amarle sin nada que esperar.Parecía como si el tiempo se hubiera detenido desde el mismo instante en el que le conoció; pero ella sabía que no era así y los días pasaban, sin darse cuenta, aquel hombre se había adentrado en su ser, en su corazón y en su alma. Seguía lloviendo y su mirada aún estaba perdida más allá de las gotas que caían por el cristal.Quería escribir, debía hacerlo, porque en eso consistía su trabajo; Suzanne era una excelente periodista en una de las revistas más vendidas de la ciudad.

De ella se podía destacar su habilidad para convencer a cada uno de los personajes que entrevistaba para formar parte de su sección.Tenía la facilidad de llegar donde nadie había podido llegar y todo ello conseguido con su perspicacia, su astucia para disfrazarse si hacía falta y estar en aquellos sitios donde no se permitía la entrada.Era única, pero como persona única también su situación única y poco habitual la llevaba a sufrir de una forma como nunca había sufrido antes y del mismo modo a experimentar sensaciones nunca vividas.Estaba anocheciendo y apenas había luz del exterior, Suzanne tenía claro que no acabaría el trabajo esa noche, no era tan fácil.Y mucho menos cuando su vida se había desmoronado de aquella forma y ocupaba gran parte de sus pensamientos.-"Ni un día más"- se decía mientras apagaba el ordenador.Hacía tiempo que su cabeza le decía que no volvería a ver a aquel hombre.Era curioso, su trabajo como redactora y seguidora de casos de infidelidad y mentiras consistía en espiar a personas que engañaban con personas que como ella, ignoraban todo lo que había detrás.Suzanne llevaba dedicándose a aquel hombre cinco años en los que había compartido todo ó casi todo.