ÁNGELES DE ACERO

Leo es un hombre de mediana edad, profesor de primaria en un colegio cercano a su casa. En su día vivió de las creencias que por aquel entonces le inculcaron sus padres. Hijo de militar y creyente de unos valores bien arraigados, ha escuchado desde muy pequeño las miles de historias que su padre le contaba sobre sus andanzas, sus pequeñas batallas, sus vuelos y sus ilusiones diarias tras esos cristales, sucios a veces que dejaban ver nuevos
horizontes en el aire.Su padre le narraba historias de verdad, de esas que se quedan grabadas en la memoria y que nunca mueren; de hecho aún hoy, cuando Leo le visita en la nueva residencia que junto a su casa han hecho, él no duda en seguir embriagándole con sus anécdotas más pintorescas.
A Leo le apasiona el mundo vivido por su padre, a pesar de no haber seguido él esa trayectoria por verla “demasiado arriesgada” para su tranquila vida de profesor de primaria.
Su padre, contándole historias pasadas le narra el vuelo del primer hidroavión militar, a cargo del capitán Roberto With Santiago con un Curtiss JN-2 modificado.Cabe destacar-como él mismo cuenta-que la Aviación Militar Española recibe la Medalla Militar colectiva por su trabajo eficiente.
-Vaya, sí que sabes de historia, padre- le dijo Leo orgulloso de él.
-Me informé de todo cuanto pasó antes de que yo naciera, como saber que
el Ministerio de Defensa lo creó Adolfo Suárez el 4 de Julio de 1.977, formado por Aire, Marina y Ejército-continuaba su padre.
-Padre, entonces cómo es que ascendieron a Francisco Franco?
-¿No recuerdas que te lo conté? Verás, Primo de Rivera fue comandante en
el desembarco de Alhucemas, por el año 1.925; entre los jefes
participantes estaba Francisco Franco y por su actuación allí ante las tropas le ascendieron a general de brigada.
-¿Y cuándo pasó a ser el Ministerio del Aire?
-¿A crearse te refieres? Por la ley del 8 de Agosto de 1.939.
-Sabes mucho de fechas.
-Bueno, sé de algunas, recuerdo que en el año 2.004 se creó la jefatura de servicios técnicos y sistemas de información y telecomunicaciones del cuartel General de Ejército del Aire, donde gestionaban estadísticas, investigación militar, controlaban y ejecutaban sistemas de información…
-No os faltaba nada, teníais muchas agrupaciones, muchas secciones- Leo miró a su padre y éste le sonreía al escucharle.
-Sí, claro, no podía faltar de nada, ten en cuenta que del Ejército del Aire dependen muchas cosas, como la seguridad y el bienestar de las personas. Además se crearon servicios tales como el Servicio Histórico y Cultural entre los que se encuentra el Museo de Aeronáutica y
Astronáutica.
-También teníais formación constante, ¿no?
-Claro, era imprescindible, la TLP por ponerte un ejemplo, está en la Base Aérea de Albacete ó de Los Llanos, como quieras llamarla. Empezó en Alemania; la trasladaron a Bélgica, donde se unieron Dinamarca e Italia y en el año 2.002 se unió al programa de formación de pilotos España. En el año 2.009 se unieron Francia y Grecia y en Julio de 2.009 se trasladó a
Albacete. Lo mejor de todo es que ahora los militares que se forman allí se sienten orgullosos de estar allí al saber la reputación tan buena que ha tenido el programa de formación para pilotos y tripulaciones.
-¿Y para qué se formaban allí?
-Bueno, se siguen formando, yo te cuento los inicios, pero todo eso
continúa.
-¿Y para qué se preparan?
-Allí se forman para mejorar su forma de trabajo, ser más efectivos y operan a un mayor nivel de cómo lo venían haciendo las Fuerzas Aéreas Aliadas.
-Una vez me hablaste de la agrupación del EDHEA, ¿qué es eso?-preguntó
Leo interesado.

-Más que una agrupación, es La Escuadrilla de Honores del Ejército del Aire, su distintivo dice mucho del personal del mismo, hay un lema que dice “Conoce tu medida, conócete a ti mismo”, donde ellos fomentan el esfuerzo, el compañerismo y la superación por ser mejores y respetar la naturaleza, aunque eso lo hacen en las pruebas de seguridad.
-¿Pruebas de seguridad?
-A ver, creo que no me he explicado bien, su formación consiste en recorrer kilómetros con su uniforme de deporte y un banderín, van cantando canciones militares y promueven la nobleza a través de su distintivo, en el que figura una bola del mundo con una cadena que
significa seguridad a todas las partes de los continentes. Hay una espada como símbolo de seguridad y el color oro de las letras significa nobleza en el personal que lo lleva a cabo.




-Vaya, no sabía que un simple distintivo significara algo.
-Todo tiene su por qué, cada escudo, cada palabra tiene algo detrás. El JEMA también tiene su escudo: es redondo con un bastón que simboliza mando militar y dos hojas de laurel que son señal de buena fama y victoria.
-He visto en ése que tiene una llave, ¿de qué es?
-La llave significa fidelidad y secreto, cualidades que tiene que tener muy presente el personal; también hay un sable, en señal de prudencia, de honestidad y obediencia.
-Padre, una vez me hablaste del significado de los colores, decías que eran
importantes en el Ejército, que era una característica de ellos.

-Bueno, en parte sí, mira, el rojo o también llamado gules significa alteza,
fortaleza, victoria; el rojo siempre ha sido el color tradicional de Arma de la
Aviación.
-Pero me hablaste del color verde, eso sí que lo recuerdo-protestó Leo.
-El color verde lo lleva el escudo del Grupo de Seguridad de Agrupación del Cuartel General del Ejército del Aire, llamado GRUSEG, que fue creado para apoyar al ejército. Empezó llamándose Escuadrón de Servicios y después Escuadrón de Seguridad, más tarde Grupo de Seguridad, en el año 1.991 si no recuerdo mal.
-¿Y quiénes eran esos?
-¿Esos? Era la fuerza capaz de identificar y vigilar, de escoltar y proteger personalidades, eran la defensa terrestre y capaces de reconocer artefactos explosivos.
-Cuéntame más cosas, padre.
-¿Qué quieres saber? ¿Te conté quién es la Patrona de las Fuerzas Aéreas
Españolas?
-Eso lo sé, La Virgen de Loreto, cuya festividad es el diez de diciembre,
¿verdad, padre?
-Así es, ¿ves como sabes cosas?
-Padre, tú que has sido piloto, seguro que puedes contarme más, sé que han hecho muchas cosas buenas y han sido condecorados.
-Claro, pero nos pasaríamos aquí días enteros para enumerarte todo lo que han hecho, si quieres te nombro alguno.
-Sí, por favor-le rogó Leo.
-Recuerdo que en el año 2.008 se hizo entrega de cincuenta y cuatro toneladas de ayuda humanitaria en la base española de Herat, en el año 2.009, un compañero me contó que recibieron la visita de jóvenes de Centros de Acogida de Murcia, él estaba muy emocionado hablándome de ellos.
-Debe ser bonito ver las caras de esas personas o que te condecoren por actos tan nobles.
-Sí, claro que lo es, además a veces han colaborado con causas que lo merecen tanto que alegra saber que son parte de ello, como el convenio que firmaron en el año 2.010 para colaborar con la Asociación Española de Esclerosis Múltiple, ó la colaboración ese mismo año en el terremoto de Haití, participando en misiones de transporte de personal y ayuda
humanitaria.
-Viajan por todo el mundo, hacen todo tipo de servicios de ayuda.
-¿Servicios de ayuda? Bueno, sí, ayuda humanitaria, transporte de alimentos y medicamentos, facilitar el alto el fuego, la destrucción de armamento, prestar asistencia sanitaria… muchas cosas.
-Sí, lo sé, además por todos los continentes.
-Por supuesto, allí donde hace falta.
De repente, alguien llamó a la puerta de la habitación, una mujer robusta con bata blanca y pelo recogido en una coleta, entró con unas toallas.
-Disculpen, caballeros, pero debo cambiar las toallas, será un momento, enseguida les dejo que continúen.
-Tranquila, Rosa, es mi hijo, que ha venido a verme, ¿no le conocías?
-Huy, Leonardo, ni le había mirado, ¿qué tal está usted, Leo?