EL ÁNGEL DE REBECA (17º CAPÍTULO)
Iván le miró sorprendido, el tono de voz de Basti había cambiado, ¿pero qué querría contarle?-Verás, me gusta mi trabajo
Iván le miró sorprendido, el tono de voz de Basti había cambiado, ¿pero qué querría contarle?-Verás, me gusta mi trabajo
-Ella lo sabía, ¿dudas que sabía lo mucho que la querías?, ella me lo dijo.-¿De verdad?¿Y qué más te dijo?-preguntó
-Disculpe, ¿podría informarme sobre Rebeca Gómez?, está ingresada desde anoche.-Perdón, caballero, es usted algún familiar de la paciente?-Claro, por eso
-Buenos días, Elena, ¿podrías decirme si está ingresada una tal Rebeca?-Marta, necesito saber el apellido, sabes que si no es
Basti no pudo evitar echarse a reír al escuchar a Iván decirle aquello.-Bueno, tengo que irme, mi madre se extrañará
Iván la miró, algo sorprendido de que dadas las horas que eran aún estuviera en bata, no era propio de
Cuando Rebeca se quedó dormida, Marta se fue a casa, eran ya las diez de la noche y aún tenía
Sabía que Rebeca no se encontraba bien, cierto es que le venía muy bien salir y despejarse, pero tanto tiempo
– ¿Y qué es?- preguntó Iván sorprendido.– Te lo diré cuando te lo hayas leído, hay algo mágico que te
-Cambia la rosa del jarrón, Iván- solía decirle con una ligera sonrisa al verle entrar con la flor en la